• kenburns1

    UN RABO EN LA PRESENTACIÓN

Resumen

El genio estellés debutó en Bocairent dándole la alternativa a Pablo Donat y llevándose además tres orejas y un rabo.

Fecha

10 de Septiembre de 2022

Lugar

Plaza de toros La Serreta, Bocairent, Comunidad Valenciana, España

Ganadería

  Francisco Romao Tenorio

Reseña

Pablo Hermoso de Mendoza (oreja y dos orejas y rabo) Guillermo Hermoso de Mendoza (dos orejas y dos orejas y rabo) Pablo Donat (oreja y dos orejas)

Caballos utilizados

Primer toro de la Ganadería de Francisco Romao Tenorio, número 107, de nombre Hortelao: De salida REGALIZ (2 rejones de castigo); en banderillas TALENTO (4 banderillas); y para el último tercio JUSTICIERO (tres cortas y un rejón de muerte tras cuatro pinchazos).

Segundo toro de la Ganadería de Francisco Romao Tenorio, número 106, de nombre Penalva: De salida REGALIZ (1 rejón de castigo); en banderillas BASAJAUN (2 banderillas) e INDICO (2 banderillas): y para el último tercio JUSTICIERO (tres cortas y un rejón de muerte)

Otros caballos desplazados

AGORA

Entrada

 CASI LLENO


Estadísticas en esta plaza

Actuaciones

Toros lidiados

Orejas

Rabos

Puertas Grandes

La Plaza de toros de Bocairent, conocida como La Serreta, nombre que toma de la montaña donde está ubicada, es el coso más antiguo de la Comunidad Valenciana y una pieza única y singular por la originalidad tanto de su ubicación como de su origen. Está enclavada en la montaña llamada La Serreta y excavada en su mayor parte en roca viva. La configu­ración montañosa del terreno dota a la plaza de una peculiar distribución que permite que se pueda acceder a piso llano tanto a la puer­ta de arrastre como al palco presidencial en el más alto. Su aforo actual es de 3.760 loca­lidades, disponiendo de seis corrales, mata­dero, enfermería y capilla.

La idea de su construcción fue de su en­tonces alcalde, don Manuel López Rovira natural de la vecina población de Enguera aunque afincado en Bocairent, donde tuve una fábrica de paños. Durante la primera mi­tad del siglo XIX, la industria textil sufrió una fuerte crisis y para remediar la desocupación existente, en una reunión del gremio local se le ocurrió la idea de construir una plaza de toros. La idea tuvo una gran acogida y fue respaldada por 77 accionistas que decidieron apostar por el proyecto. Entre ellos se en­contraban el Barón de Zafra y la Compa­ñía de Música, que suscribió una acción por valor de 50 reales de vellón, según consta el “Libro Cobratorio de las acciones tomadas para la construcción de la plaza de toros” de aquel año 1843. Hasta 1889 la administración de la plaza estuvo en ma­nos de los 77 accionistas originales, pero en este año se decidió que la plaza quedase a favor de la Junta del Santo Hospital. Las acciones estuvieron a la venta hasta finales de julio de 1844, aún después de inaugurar­se el edificio.

Y así, los obreros textiles cambiaron las lanzadoras por picos, palas y azadones y, en sus ratos libres, día a día, iban construyendo poco a poco las gradas y los burladeros. Ex­cavando dentro de la roca, fueron aparecien­do gradas irregulares; hasta los mismos bur­laderos fueron cincelados dentro de la piedra, al pie de las localidades de barrera. Dada su construcción en un terreno monta­ñoso, se puede acceder tanto a la puerta de arrastre como al palco presidencial sin nece­sidad de pisos.

Los festejos de inauguración se llevaron a cabo los días 20,21 y 22 de julio de 1843 y se lidiaron 18 toros, seis en cada tarde, de los que se mataron, alternativamente, la mitad. El ganado, perteneciente a la ganadería de Gil de Flores de Víanos, con divisa naranja, era de cuatro y cinco años, y los de muerte ninguno rebasaba el mínimo de cinco. El pri­mero que se estoqueó se llamaba “Fulminante”, de seis años. Los lidiadores fueron el espada José Váz­quez Parra “Parreta”, torero valenciano que gozaba de excelente cartel por su gran valentía; como picadores actuaron Antonio Rodríguez, de Madrid, y Miguel Albero, de Sevilla; los banderilleros fueron Pedro Pá- rraga, Pablo Ramos y Julián Plutón, todos ellos madrileños, y Gregorio José Loja, de Granada.

Debido al completo contexto político y social que se vivía en aquellos momentos, en los primeros años de existencia de la plaza se toros se registraro muy pocos espectáculos, de hecho no fue hasta 1852 cuando se volvierona  dar dos novilladas. Bocairente tiene una gran tradición tauri­na, ya antes de inaugurar esta plaza hubo abundantes festejos de toros en la localidad. El documento más antiguo que se ha hallado corresponde a finales de 1633, año en el que el Clavario de la Villa, Francésc Molin, anotó: “Yttem, paga a Cosme Barber una y lliura dos sous de la música del día de Tots Sants, del y músics, dos reales del día deis bous y deu reales mes de altres musics del día deis bous y día de Tots Sans...”.

Hasta la construcción de plazas como las de Alcoy o la de Villena, la de Bocairent fue una de las de más renombre de la zona. Prue­ba de ello es que el famoso “Tren Chicharra” ofrecía servicios especiales para asistir a las corridas a finales del siglo XIX.

Entre los grandes festejos celebrados en este coso hay que destacar el mano a mano protagonizado por Rodolfo Gaona y Nacio­nal II el 20 de junio de 1920, quienes dieron una gran tarde de toros al enfrentarse a un encierro de Félix Gómez. La única alternati­va concedida en esta plaza fue la del sevilla­no Pepe Manfredi, que la consiguió de ma­nos de Espartaco el 30 de marzo de 1992, con El Soro como testigo y toros del propio Espartaco, siendo también de reseñar el único indulto habido en la misma, el del toro “Arrumbalisto”, de la ganadería de Nazario Ibáñez, a quien Manuel Caballero perdonó la vida el 19 de febrero de 1997. Entre los nombres locales más destacados hay que citar al picador Bautista Santonja “Artillero”, que llegó a torear a las órdenes de Vicente Pastor; los novilleros José Luis, Domingo Tormo y el banderillero Vicente Cabanes “El Levantino”.

Con motivo del 150 aniversario de su inau­guración, y siendo empresario de la plaza Enrique Grau, se consiguió involucrar a in­dustriales y empresarios locales junto a la Diputación de Valencia para organizar una corrida conmemorativa en la que José Ma­ría Manzanares, Enrique Ponce y Grego­rio de Jesús actuaron, el 20 de junio de 1993.

Fuente:  Paco Delgado 6Toros6

La de este sábado será la primera actuación del genio estellés en este centenario coso valenciano.

Ambientazo por todo lo alto en la más que centenaria plaza de toros de Bocairent. Una joya arquitectónica excavada en una roca y que es la más antigua de toda la comunidad valenciana con ciento setenta y nueve años de vida. Lo reducido de su ruedo y la forma de embudo de su construcción le da un ambiente especial, una acústica única, donde la Banda de música suena a maravilla y donde los olés y la entrega del público tiene un color único y especial.

Cuando a todo eso se le conjuga una tarde como esta con la fiesta de la alternativa de un torero paisano como Pablo Donat, el regreso a tierras valencianas y uno de sus toreros favoritos como es Pablo Hermoso de Mendoza y con la presentación en la provincia levantina de su hijo Guillermo Hermoso de Mendoza, el éxito en la entrada ya es un hecho. A eso añadimos la gran corrida y excelentemente presentada que trajo desde Portugal el hierro de Romao Tenorio, hace todo ello que la ecuación final se un éxito rotundo. Los rejoneadores y el ganadero a hombros después de repartirse diez orejas y dos rabos.

Pablo concedió la alternativa a su amigo, Pablo Donat y como testigo (primera vez para él) Guillermo. Esto desplazó a Pablo a actuar en segundo lugar y lo hizo ante un toro al que fue transformando de salida con REGALIZ con un toreo pausado y paciente hasta meterlo en la lidia. Luego vino el monólogo de TALENTO, lucido en banderillas y magistral toreando de costado. La maestría de Pablo rebosaba el pequeño coso valenciano y cerró con una buena rueda de cortas montando a JUSTICIERO, pero de nuevo el rejón de muerte se topó con hueso hasta en cuatro ocasiones.

El segundo salió renqueante de chiqueros, incluso arrastró una pata por momentos. Pablo sintió que aquello era un calambre y lo fue toreando suave de salida, muy despacito y sin forzarlos. El toro se fue recuperando y fue a más hasta convertirse en el toro de la corrida. Un toro al que toreo en largo con BASAJAUN, colocando dos buenas banderillas de poder a poder para dar paso a un vibrante INDICO con dos banderillas arqueandose en el estribo y rematando con piruetas.

En el escorzo final, el caballo mostró una agilidad inusual para salir de una situación comprometida con total limpieza. Nueva rueda de cortas y ahora sí el rejón de muerte entró hasta la empuñadura para hacer doblar al buen toro de Tenorio. El primer rabo de la temporada para Pablo ya era un hecho.

 

Sidebar


Galería fotográfica