POEMA A UN CABALLO TORERO.
 

Pata negra...
 
Soy Pata negra, indómito

impenitente un caballo torero

inverosímil

Haciendo mía una carrera

delirante, caracoleando,

insolentando cabalas en la cara

del toro...

Estrechando mis crines entre tormentas...

Rompiendo mis carnes entre tinieblas...

Perdido en el norte...

Surcando praderas con huellas de patas ensangrentadas,

entre ríos de sudor sin cauces...

Regando las espigas muertas...



Soy un caballo con sensación de brasas en el cuerpo...

soy el caballo que degüella el viento con el cuello,

vibrando a cada tranco, con un furor extraño...

Con ese olor a lejanías...

Con aquel lujo torero,

de tener la sangre hirviendo...

Vivo un vértigo perpetuo...

Amo el sol...

soy amante ciego de aguaceros,

del relámpago y la brisa...

Me muevo ardiendo bajo este jinete sincero

tan cóncavo y perfecto.

Soy un caballo que el escalofrío goza...

soy Pata negra, el caballo de Hermoso de Mendoza..

 
Estos párrafos nacieron la oscura tarde de la trágica cogida de Pata negra y Pablo Hermoso de Mendoza, el mejor de todos los tiempos, en las Ventas de Madrid 2009.

Jamás olvidaré como Pablo se echó sobre la testuz del enorme toro Murubeño para tratar de quitarlo de su querido caballo.

Ahí se vio algo que todos sabíamos, su valor inconsciente.

Gracias caballero sincero.

Dedicado a todos los que amáis a los caballos, unos seres repletos de sensibilidad, y muy Especialmente a mi amiga y compañera Esperanza, una mujer bandera!!!

Ignacio Lamborghini