LA LEYENDA

Pablo Hermoso de Mendoza Un torero a caballo único

"No soy un torero que mire mucho para atrás, pero ahora es cuando en ocasiones echo un vistazo y me doy cuenta de cómo han cambiado las cosas. Me cuesta pensar que soy, en parte, el artífice de todo eso, porque yo sólo hice una búsqueda personal. Todavía me inquieta más mirar hacia delante.

La actuación de Hermoso en la capital aragonesa, hizo que para el año siguiente, 1995, Pablo fuera contratado para las principales ferias tanto españolas como francesas. Haciendo su debut en Sevilla el 30 de abril, cortándole una oreja al toro de su presentación y causando una gratísima impresión entre la afición andaluza, que le tocó incluso las palmas por bulerías. Veinte días después se presentó en la Plaza de toros de Las Ventas en Madrid, siendo el triunfador del serial isidril. A partir de todo ello, la espiral triunfal de Pablo Hermoso de Mendoza no ha tenido el más leve descanso; en 1996 conquista a las entendidas aficiones de Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María y Córdoba. Este mismo año tiene una tarde apoteósica en la localidad portuguesa de Vila-Vicosa, de tal magnitud que al dar la vuelta al ruedo, cae en la arena el tricornio de un cavaleiro, lanzado como muestra de reconocimiento y admiración por su compañero de cartel, el maestro portugués Joao Moura. Los mismos periódicos portugueses consignaron la ocasión con titulares como los siguientes: "El rejoneo cambio de patria", "La supremacía del rejoneo pasó de Portugal a Navarra". Ese mismo año en Campo Pequeño, aconteció algo similar al actuar Hermoso en la "Corrida de la Radio", la de más fuste en toda la temporada de esta Meca del rejoneo. Era la primera vez que en este cartel aparecía un rejoneador español, y el estelles volvió a demostrar que se encontraba ya en las alturas del torero a caballo.

En 1997, Pablo decide quedarse fuera de los carteles de las Ferias de Sevilla y san Isidro, manteniendo firme su postura de dignificar la lidia a caballo, no solo en los despachos, sino también en el ruedo, desafiando las costumbres existentes al pedir que desaparezcan las colleras. A estas ausencias de las plazas mas importantes, responde cortando un rabo en Jerez de la Frontera, cuna del caballo español y por antonomasia feudo de rejoneadores de cuna noble. Ese mismo año sufre un percance grave al resbalar "Martincho" en el ruedo de Bilbao, saliendo Pablo con una fisura en las costillas y politraumatismos. Al recuperarse de la lesión, vuelve por sus fueros y termina la temporada a tambor batiente.

Al años siguiente, 1998, Pablo regresa a Las Ventas y vuelve a encandilar a la afición madrileña con una actuación sobresaliente, en donde destacó especialmente el árabe "Aldebarán". Al término de esta temporada se anima a cruzar el Atlántico y en cinco corridas conquista a las aficiones de Lima y Quito.

1999 se recordará como un año sumamente especial para Hermoso ya que el 25 de Abril realiza una verdadera antología del toreo a caballo, teniendo como escenario la arena dorada de la Real Maestranza de Sevilla, cortando un rabo, después de 28 años en que nadie había podido lograr tal hazaña. De esa faena se recuerda especialmente el tercio de banderillas protagonizado mayoritariamente con "Cagancho", que se sublimó mientras de fondo se escuchaba un solo de trompeta de "Nerva". Asimismo dieron la vuelta al mundo las imágenes del estelles montando a "Aldebarán" con el que concluyó la prodigiosa obra maestra, saliendo por el olimpo de la torería, la Puerta del Príncipe del coso andaluz. Asimismo decide nuevamente quedarse fuera de San Isidro al no corresponder la empresa a la categoría que el navarro ha forjado en los ruedos. Terminando la temporada europea, Pablo nuevamente hace maletas, pero ahora con un itinerario mayor en América, destacando especialmente México, país que le recibe con una efervescencia nunca antes vista, a la que corresponde el navarro cortando dos orejas el día de su presentación en la plaza más grande del mundo, la Plaza México.

El 2000 lo inicia inmejorablemente, ya que a la cadena de triunfos en plazas sudamericanas y mexicanas, se suman otros hechos históricos, corta un rabo en la Corrida de Aniversario de la Plaza México, la mas trascendental del calendario taurino azteca; siendo esta la primera vez que se concede tal premiación por una faena completa a caballo. De regreso en España se encierra con seis toros en Zaragoza y en Nimes, y una nueva apoteosis en Sevilla con su segunda Puerta del Príncipe consecutiva y nuevamente sale a hombros en un festejo isidril. Este mismo año inicia la campaña por suelo mexicano más amplia y ambiciosa de la historia, donde termina toreando 64 festejos, cifra jamás alcanzada por un torero español en tierras aztecas.

En el 2001, después de ser hecho un lado injustamente por la caprichosa administración de la Plaza México, regresa para volver a dictar cátedras, primeramente en Zaragoza y posteriormente con su tercer Puerta del príncipe en la Maestranza sevillana. El ritmo con el que inició esta temporada hacía presagiar un nuevo hito ahora en Las Ventas de Madrid, desafortunadamente una batida descompasada provocó que el estelles cayera al suelo con "Labrit", en los inicios mismos de la faena, impidiendo con ello que Hermoso pudiera salir en volandas del coso madrileño como era su deseo, y de paso dejándolo fuera de acción por cerca de 45 días. Al retornar a los ruedos vuelve con esa raza de triunfador que le caracteriza para corroborar tarde a tarde que seguía, siendo el indiscutible número uno del arte de Marialva.

La temporada 2002 marcó una referencia histórica, la despedida de los ruedos de CAGANCHO y el inicio de una nueva etapa marcada por la profunda transformación en la cuadra del estellés.