HASTA SIEMPRE EMILIO

Resumen

Descansa en paz amigo Emilio y aunque no te pudimos despedir presencialmente, sirvan están líneas para darte las gracias por todo lo que hiciste por la tauromaquia en Navarra.

Fecha

12 de Mayo de 2020

País

España

Emilio García San Miguel, gran aficionado y crítico taurino de Diario de Navarra durante más de veinticinco años, falleció el pasado mes de abril. No fue víctima del coronavirus, pero su  muerte sí fue silenciada por este maldito COVID-19 que no nos permite despedirnos de nuestros seres queridos o allegados y hace que tengan que irse en medio de la soledad casi completa.

Emilio lidió algunos becerros en su juventud e incluso hizo de sobresaliente en algunas novilladas, cumpliendo así con la afición que heredó de su padre Baldomero García. Junto con su hermano Martín, también crítico taurino y el novillero navarro Jesús Zúñiga, entre otros, formaron un pequeño grupo taurino que denominaron la “comanchada” y cuyas vivencias reflejaría el propio Emilio en un libro que firmaría bajo el seudónimo de Fermintxo.

Hombre muy ligado a la plaza de toros de Pamplona, acudía a ella todos los días de San Fermín a las ocho de la mañana para ver la entrada del encierro y acudir al posterior enlotamiento y enchiqueramiento. Incluso en 2005 tuvo el honor de presidir la Novillada de la Feria “Siempre es bonito presidir un festejo en la plaza de Pamplona, en la que he pasado tantas horas y me he hecho aficionado”, comentó.”

Nació en la calle Jarauta, la calle más peñista de Pamplona y siempre fue un apoyo para los toreros navarros. Sus debilidades, José Tomás y Julián López “El Juli” a pie, y por supuesto, Pablo Hermoso de Mendoza, a caballo. “Elevó el toreo a caballo a una nueva dimensión. Antes los rejoneadores eran de clava y corre. El es otra cosa”. Con Pablo, además de esa admiración que era mutua, le unía una gran amistad desde que en los inicios de Pablo, y sobre el propio ruedo de la plaza de Pamplona, Emilio le enseñaba la técnica para entrar a matar a pie.

En el año 2000, Emilio dejó su trabajo en Diario de Navarra y una de las cosas con las que quiso celebrar esta jubilación fue acompañar a Pablo en su actuación de Sevilla. Hacía un año que Pablo había hecho historia en el coso maestrante obteniendo un rabo y Emilio quiso estar presente en este regreso de su paisano a Sevilla. Pablo le invitó a viajar en la propia furgoneta de cuadrillas y así hicieron el viaje juntos desde Navarra hasta Sevilla, compartiendo anécdotas y vivencias taurinas, porque otra de las cualidades de Emilio es, que era un gran contertulio, muy habitual en las tertulias que se celebraban en Pamplona.

Descansa en paz amigo Emilio y aunque no te pudimos despedir presencialmente, sirvan están líneas para darte las gracias por todo lo que hiciste por la tauromaquia en Navarra y sobre todo por el gran valor humano que nos dejaste a todos cuantos te conocimos.

 

(En la foto es el que está a extrema izquierda, con gorra, junto a Jesús Zúñiga, Pablo y Juan Ganuza).

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